lunes, 13 de febrero de 2012

Un reloj

Una tarde de invierno sentada en un banco mirando el pasar de gente. Todos van con prisas de un sitio a otro los niños a deportes, música, carate, danza..
 Los padres con la vista puesta en dos lugares los niños y el reloj ese reloj que marca el pasar con sus segundos minutos y horas. Ese reloj que es el dueño de nuestro tiempo. Si no me creéis hacer la pueda. Mañana dejar el reloj en casa y no miréis la hora ni en el móvil después de un tiempo te darás cuenta que el reloj es el dueño de tu tiempo de tu vida y que vives solo por dar sentido a ese reloj. Pero yo ya no.
 Después de salir de fiesta con unas amigas perdí ese ladrón de tiempo y aunque he dicho mil y una vez de hoy no pasa me compro otro reloj. La idea se fue disipando y ahora soy yo la dueña de mi tiempo. Yo decido cuando es tiempo de todo y de nada
Ahora yo soy la única dueña de mi tiempo.

Un rincon para perderse




Quiero perderme en tus ojos, perderme en tus labios.
Quiero perderme en un rincón de tu corazón; y no encontrar el camino de vuelta.